
¿Quién responde cuando un ejercicio profesional falla? Esa es la pregunta que plantea el debate en torno al Proyecto de Ley N.° 25.747, iniciativa que propone que la colegiatura sea voluntaria para la mayoría de las profesiones en Costa Rica. Desde la Federación de Colegios Profesionales Universitarios de Costa Rica (FECOPROU), se considera que esta propuesta representa un retroceso para el desarrollo nacional y para los mecanismos que actualmente garantizan la responsabilidad profesional.
Los colegios profesionales cumplen una función de interés público al verificar la formación académica, los títulos y la habilitación de quienes ejercen una profesión. Además, velan porque el ejercicio profesional se desarrolle con ética, idoneidad y responsabilidad, ofreciendo a la ciudadanía garantías que protegen su bienestar y confianza en los servicios que recibe.
La iniciativa legislativa propone que la incorporación a los colegios profesionales deje de ser obligatoria para la mayoría de las profesiones. De aprobarse, una parte importante de las personas profesionales quedaría fuera del control ético y disciplinario de sus respectivos colegios, eliminando mecanismos que actualmente permiten investigar, corregir o sancionar conductas contrarias al ejercicio responsable de la profesión.
Según FECOPROU, las consecuencias de esta medida recaerían principalmente sobre las personas usuarias de servicios profesionales y, en última instancia, sobre el desarrollo del país. La existencia de mecanismos de supervisión fortalece la confianza pública, promueve la calidad de los servicios y garantiza que exista una instancia responsable cuando se presentan faltas o incumplimientos.
Desde esta perspectiva, la Federación reafirma que el desarrollo nacional requiere profesionales comprometidos con altos estándares de calidad y un sistema que asegure la rendición de cuentas, la ética y la responsabilidad en el ejercicio de cada profesión.
"Quien firma, da su palabra. Quien supervisa, protege a la sociedad."